Global Christian Forum

El ministerio en tiempos de Covid-19 – La obispo Kaisamari Hintikka

Los cristianos de todo el mundo enfrentan algo nuevo con el COVID-19. Todos necesitamos del otro – para las ideas, para el aliento, para la esperanza. Nuestra serie «El ministerio en tiempos de COVID-19» se basa en conversaciones virtuales con diversos líderes de todo el mundo, para saber cómo enfrentan y cómo se muestra Dios para unir y fortalecer a la iglesia durante este tiempo.

Ver la conversación en inglés, https://youtu.be/2X2vNBsCpYk

La Rvda. Dra. Kaisamari Hintikkaes la obispo de la Iglesia Luterana Evangélica de la Diócesis de Espoo en Finlandia.

¿Cómo se desarrolla el ministerio en su contexto actualmente?

La Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia y sus iglesias están apoyando y acompañando a la gente en esta situación excepcional actual, al igual que en tiempos normales. Las personas no pueden reunirse como siempre. Muchos trabajan a distancia, y a los mayores de 70 años se les aconseja quedarse en casa. Muchas industrias están paralizadas, los restaurantes, por ejemplo, permanecerán cerrados hasta finales de mayo. Esto ha dado lugar a varios despidos y, al mismo tiempo, a dificultades financieras. En estas circunstancias, las iglesias se están adhiriendo a nuevas formas de trabajo en diferentes áreas.

Debido a la epidemia de COVID-19, el número de participantes en reuniones públicas se ha restringido en Finlandia. Las restricciones se extienden también a las misas y ceremonias de la iglesia, como bautismos, bodas y funerales. Un máximo de diez personas ha podido participar en los eventos de la iglesia, lo que significa que las iglesias no han podido llevar a cabo las misas y otros servicios de forma habitual. En estas circunstancias excepcionales, la mayoría de las iglesias han estado publicando el culto en vídeo o en audio en sus sitios web y los medios sociales de comunicación. En general, el uso de Internet ha aumentado en la vida de la iglesia.

Ya que la situación epidemiológica parece estar controlada en Finlandia, las restricciones se modificarán en un futuro próximo. Desde principios de junio, el número máximo de participantes en los diferentes eventos y reuniones de la iglesia será de 50, pero es posible tener aún más participantes en las misas y ceremonias si se toman todas las medidas de seguridad y la capacidad del templo lo permite.

¿Qué relaciones o asociaciones se están formando entre las denominaciones o grupos de fe?

Esta pandemia ha resaltado el valor de las asociaciones existentes, tanto con socios ecuménicos como interreligiosos. Pudimos responder a la pandemia rápidamente porque estas relaciones ya existían. Por ejemplo, el Foro Nacional para la Cooperación de las Religiones (Foro CORE por sus siglas en inglés) publicó en su página web, una declaración conjunta de todos los principales líderes religiosos de Finlandia en una semana. Las redes y las relaciones entre las diferentes comunidades religiosas también han estado al servicio de los funcionarios nacionales de la salud cuando éstos buscaron contactarse con las minorías étnicas que fueron afectadas por el virus, más que la población mayoritaria. Los líderes de la iglesia han intensificado la comunicación mutua y también la comunicación con los funcionarios del Estado.

¿Cuáles son las lecciones que ha aprendido sobre la fe y su gente que durarán más que la pandemia?

La pandemia ha destacado la responsabilidad de los cristianos y otras personas de buena voluntad de tratar siempre de proteger a los más vulnerables de la sociedad. Por ejemplo, las iglesias de toda Finlandia rápidamente comenzaron a contactar telefónicamente a todos los adultos mayores para asegurarse de que reciban la ayuda que necesitaban durante la cuarentena.

La pandemia ha demostrado que en tiempos de crisis las cuestiones existenciales y espirituales se vuelven más importantes. Esto crea un desafío para proclamar el Evangelio de una manera que sea relevante para la gente moderna. Tienes que encontrar las formas y las palabras adecuadas. Mientras muchos medios tradicionales de trabajo de la iglesia están paralizados, se han tenido que encontrar nuevos medios y modelos.

¿Cómo está pensando en su ministerio posterior a la pandemia? 

Hemos establecido un grupo de trabajo para compartir las mejores prácticas y considerar las mejores formas de trabajo de la iglesia en las circunstancias de una «nueva normalidad». El grupo de trabajo está formado por representantes de pequeñas y grandes iglesias, de la administración diocesana y central y de diversos sectores de la iglesia. También habrá serios desafíos económicos para muchas iglesias, y será necesario establecer prioridades y encontrar formas de compartir la carga común.

Hemos aprendido nuevos modelos de trabajo en la iglesia, especialmente en lo que respecta al uso de herramientas electrónicas (Teams, Skype, etc.). Es necesario aprovechar al máximo estas posibilidades también en el período pospandémico.